tres del mes: mayo, 2016

Tres películas, especiales de comedia o series que vi durante el mes anterior. No es un top tres, necesariamente. Tres por la rima fácil, porque hay que frenar en algún lado, y por el Padre, el Hijo y el Santo Fantasma.

Rev. (2010, Tom Hollander y James Wood)

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I couldn’t hear nobody pray.

Hasta hace poco, a Olivia Colman la conocía principalmente como la mamá de Naomi en Skins y como una voz incorpórea en Locke. Leyendo sobre Flowers, noté que Colman es una de esas figuras admiradas cuya aparición en un proyecto, para algunas personas, casi equivale a garantía de que valdrá la pena verlo. De los proyectos en los que ha participado, decidí comenzar por Rev., una sitcom—creada por Tom Hollander y James Wood—enfocada en Adam Smallbone (Hollander), vicario anglicano que, junto con su esposa Alex (Colman), acaba de trasladarse desde de una parroquia rural hasta St Saviour in the Marshes, una Iglesia al noreste de Londres. Aunque a veces se escuchan las plegarias que Adam le dirige a Dios, el énfasis de la serie no es tanto la experiencia interna de la vocación religiosa, sino más bien el día a día laboral de un sacerdote, lo que incluye lidiar con problemas contables, feligreses solitarios—entre ellos, el gran Colin Lambert (Steve Evets)—y la compleja jerarquía burocrática de la Iglesia de Inglaterra.

Como suele pasar con muchas sitcoms, algunos personajes secundarios—Mick (Jimmy Akingbola), por ejemplo—resultan graciosos pero bastante caricaturescos, poco desarrollados. Y es que es innegable que Adam es el centro de la serie, y que el resto de los personajes—incluso aquellos más importantes, como Alex—aparecen mayormente en función de su relación con él. Aun así, la serie le da al menos algún momento relevante o memorable a todos sus personajes recurrentes y, durante un momento crítico para Adam al final de la tercera (por ahora última) temporada, tiene bastante éxito cambiando la perspectiva para escuchar los monólogos internos de quienes rodean al reverendo Smallbone. Con situaciones cómicas y crisis espirituales moderadas pero entrañables, Rev. se une a la estimada lista de series inglesas de pocas temporadas (o series gringas basadas en series inglesas) con episodios finales que me han dejado plenamente satisfecha, pero con ganas de más. Said the actress to the bishop.

Clouds of Sils Maria (2015, Olivier Assayas)

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I know that if it was set on an assembly line or like a farm or something, you’d love it.

Mi escena preferida de Clouds of Sils Maria—dirigida por Olivier Assayas (L’Heure d’été, Carlos)—sucede cerca de la mitad de la película. La actriz Maria Enders (Juliette Binoche) y su asistente Valentine (Kristen Stewart) están hablando sobre Time Shift, una película de ciencia ficción que acaban de ver. Enders representa una visión algo rígida del cine, que no logra tomarse en serio los problemas de personajes fantasiosos, mientras Valentine considera que el impacto emocional de una obra no depende en detalles como el entorno—da igual si la acción sucede en una granja o en una nave espacial. Tanto Maria (mayor, asentada en sus formas de interpretar el mundo) como Valentine (más joven, tendiente a cuestionar las cosas) son una personificación de diferencias generacionales o temperamentales, sin llegar a ser acartonadas. Y ese es justamente uno de los puntos fuertes de Clouds of Sils Maria. A pesar de cierta abstracción meta y capas de elementos que representan algo más que sí mismos (inspirando frases como ontological free fall), la película no se siente emocionalmente desapegada. Esto se debe en gran parte a las actuaciones cálidas de Binoche y Stewart, cuyas discusiones constantes son bastante magnéticas (es muy satisfactorio ver a Binoche escupir su cerveza cuando el personaje de Stewart intenta defender a Sargon, villano de Time Shift).

Clouds of Sils Maria comienza con Enders y Valentine viajando en tren. Su destino es Suiza, donde Enders va a rendirle homenaje a Wilhelm Melchor, escritor reclusivo que le dio su papel más importante veinte años atrás, en la obra Maloja Snake. Ese papel era Sigrid, una joven asistente involucrada en una relación tortuosa con Helena, una mujer mayor, más vulnerable, de quien se aprovecha. Ahora, veinte años después, otro director quiere poner en escena la obra, y le ofrece a Enders interpretar el papel de la mujer mayor. Esta vez, Sigrid sería interpretada por Jo-Ann Ellis (Chloë Grace Moretz), una actriz de diecinueve años conocida por sus escándalos públicos, disponibles en YouTube. En la segunda parte de la película (dividida en dos partes y un epílogo), vemos a Enders y Valentine repasando líneas, caminando por Sils Maria y discutiendo, muchas veces de forma tensa, sus interpretaciones divergentes de la obra. Uno de los aspectos más interesantes de Clouds of Sils Maria son esas discusiones, que tratan temas como edad, motivaciones de personajes y convenciones artísticas, así como muestran las dificultades de Enders para lidiar con el paso del tiempo y su cambiante posición en el mundo.

Lady Dynamite (2016, Pam Brady y Mitch Hurwitz)

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Inferior derecha: Nature! Noir! Rico!

Let’s call these anxieties gremlins. Why don’t we just call them anxieties? Would you be more comfortable with goblins? Yes. The-Rapist fue el primer fragmento que escuché del stand-up de Maria Bamford. Lo recuerdo porque era uno de los treinta archivos más cortos que alguien tenía en iTunes. Después de oír ese minuto de Bamford—que viene en su disco How to WIN!, del 2007—, pasé el resto de la madrugada viendo clips de ella en Comedy Central, algunos varias veces (y luego, gracias a Wikipedia, recordé que ya la había visto en The Sarah Silverman Program, interpretando a May Kadoody). Desde entonces, Bamford se ha convertido en una de las comediantes que más estimo, en gran parte por su forma compasiva e inusual de tratar temas de salud mental (I’ve never really thought of myself as depressed so much as I’m paralyzed by hope).

Las propias experiencias psicológicas de Bamford—padecer trastorno obsesivo compulsivo, trastorno bipolar tipo II e ideación suicida, entre otros—forman parte importante de sus proyectos, los cuales incluyen web series como The Maria Bamford Show y Ask My Mom, varios discos propios, participación en creaciones colectivas y sus especiales de comedia: Maria Bamford’s One-Hour Homemade Christmas Special! y The Special Special Special, ambos grabados en una sala de estar frente a una audiencia visible mínima, la cual siempre incluye a sus pugs. Como es usual con comediantes, especialmente quienes tratan historias autobiográficas, existe mucho material compartido entre esos diferentes trabajos. Por eso, durante los últimos cinco años, he tenido el honor de encontrar distintas versiones del contenido de The-Rapist, en entrevistas, en sus especiales y, más recientemente, en Lady Dynamite, serie de Netflix que debutó el 20 de mayo.

It’s 2016, and I really need to find a way to show people how much I love them, despite all my words and actions.

Lady Dynamite es una serie de comedia que trata, con cierta distancia de la realidad,  experiencias e inquietudes morales de Bamford, cuya vida aparece en tres etapas presentadas con intertítulos (Present, Past, Duluth) y diferenciadas visualmente. En términos generales, en el presente vemos a Maria recuperándose de un desplome psicológico reciente, mejorando sus relaciones importantes. Duluth, su lugar de nacimiento, muestra cuando ella visitó a sus padres durante una estadía en el psiquiátrico. Y el pasado generalmente aparece cuando Bamford habla de algunos de los comportamientos persistentes que querría cambiar en sí misma. Lady Dynamite—con la ayuda de al menos ocho escritoreses una serie hiperactiva, cargada de chistes visuales, cameos de comediantes (Patton Oswalt, Sarah Silverman, Tig Notaro), personajes llamativos y pugs en pelucas. En medio de excelentes actuaciones—de Ana Gasteyer, Jenny Slate, June Diane Raphael, Mo Collins, Ed Begley Jr., entre muchas otras—, merece mención honorífica Fred Melamed quien, con su enunciación y cadencia atípicas, hace de Bruce Ben-Bacharach un personaje  consistentemente desopilante (palabra con la que traducen hilarious en los subtítulos de Netflix). Para quienes disfrutamos Strangers with Candy, The Sarah Silverman Program, mucha de la programación noventera de Nickelodeon, Arrested Development y la existencia de terapia o medicamentos para salud mental, Lady Dynamite es una adición muy bienvenida a la sobrecarga informativa de nuestros tiempos.

More content!

 

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